Lactancia Materna

​​​​​​​​La leche materna es la mejor fuente de nutrición durante los primeros 6 meses de vida pues contiene cantidades apropiadas de carbohidratos, proteínas, grasa y suministra las proteínas (enzimas) digestivas, los minerales, las vitaminas y las hormonas que los bebés necesitan. La leche materna también contiene anticuerpos de la madre que pueden ayudar al bebé a resistir las infecciones.

La mayoría de los médicos aconsejan estrictamente amamantar al bebé durante las dos primeras semanas de vida, hasta que la lactancia esté firmemente establecida, en lugar de cambiar al biberón. Esta recomendación se basa en la posibilidad de confusión con el pezón, que puede causar problemas de alimentación y de succión en los niños a quienes se les cambia el amamantamiento por la alimentación con biberón. Después de dos meses de edad, la mayoría de los bebés se adaptan con facilidad a la tetina del biberón.

La lactancia materna es una función natural, pero no necesariamente un instinto natural en las madres. La mayoría de las madres necesita información acerca de cómo alimentar a sus bebés. Las madres también requieren apoyo, estímulo y asistencia después del nacimiento para disfrutar de la alimentación y cuidar de sus bebés.

Para el nacimiento del bebé se preparará uno de los alimentos más importantes de su vida, el calostro. Este alimento es la primera leche que se produce y su duración está entre los dos y cinco días antes de que se empiece a producir la leche definitiva.

El calostro es un líquido secretado por las glándulas mamarias durante el embarazo y los primeros días después del parto, compuesto por inmunoglobulinas, agua, proteínas, grasas y carbohidratos en un líquido seroso y amarillo.​​

El calostro es un alimento ideal y primordial, ya que en él está la primera inmunización del bebé y resuelve además las necesidades alimentarias de sus pequeños órganos, aún no maduros.​

Los expertos están de acuerdo en que amamantar al bebé es beneficioso tanto para el bebé como para su madre.

Ventajas de la lactancia materna:​

La investigación indica que los bebés amamantados por la madre pueden presentar con menos frecuencia:

  • Infecciones de oído
  • Alergias infantiles
  • Bajos niveles de hierro en la sangre (anemia ferropénica)
  • Enfermedades de la piel (eccema infantil)
  • Infecciones estomacales o intestinales

Los bebés amamantados pueden presentar menos riesgo de desarrollar:

  • Diabetes
  • Problemas digestivos tales como estreñimiento o diarrea
  • Hipertensión arterial
  • Obesidad o problemas de peso
  • Caries dentales

Las madres que amamantan a sus bebés disfrutan de:

  • Pérdida de peso más fácilmente
  • Fortalecimiento del vínculo único entre madre e hijo
  • Menos sangrado después del parto

Las madres que amamantan a sus bebés deben:

  • Beber todos los días bastante líquido, especialmente agua
  • Comer bien y mantener una nutrición apropiada
  • Descansar lo suficiente
  • Cuidar adecuadamente los pezones y las mamas
  • Entender que cualquier medicamento que tomen puede entrar en la leche materna y afectar al bebé. Verifique con el médico o con el especialista en lactancia acerca de cuáles medicamentos son seguros y no suspenda ningún medicamento prescrito sin previa consulta con el médico.

Técnicas para amamantar:​

  • Masajéa el seno presionándolo firmemente con la yema de los dedos en forma circular, desde arriba hacia la aureola en espiral alrededor del seno.
  • Acaricia el seno desde arriba hacia la aureola, continuando en espiral alrededor del seno.
  • Inclínate hacia adelante y sacude suavemente tus senos con sus manos, esto ayudara a bajar la leche.
  • Técnica de extracción manual:
  • Coloca el pulgar encima del pezón y los dos primeros dedos debajo del pezón alrededor de los bordes de la aureola, con los dedos en forma de C.

Coloca el recipiente en el pezón y utilizando sólo la yema de los dedos, presiona contra el pecho, aprieta hacia delante con el pulgar y los demás dedos al mismo tiempo. Este movimiento de presionar atrás y adelante repetido rítmicamente provocará que salga la leche sin lastimar el seno. Repite hasta que deje de salir leche.

La leche materna puede conservarse fuera de la nevera hasta 8 horas, pero en la nevera puede conservarse hasta por 3 días y en el congelador (freezer) 3 a 6 meses. Para conservar la leche usa recipientes de vidrio o plástico y para utilizarla hierve agua, retírala del fuego e introduce en ella el recipiente con la leche hasta que esté a temperatura ambiente, luego dásela a su bebe y desecha la que no se tome.

Suministro de leche​

Durante el embarazo el bebé está continuamente alimentado y no conoce el hambre, por lo que durante las primeras semanas, el bebé pedirá ser alimentado frecuentemente.

Como la madre no puede calcular la cantidad de leche que el bebé está ingiriendo, puede preocuparse de que no está produciendo suficiente leche. En realidad, la creciente necesidad del bebé de ser amamantado da una señal al cuerpo para que produzca más leche.

Aunque las primeras semanas pueden ser difíciles y frustrantes no debes rendirte, ya que al resistir la tentación de suplementar la dieta del bebé durante las primeras cuatro a seis semanas, el cuerpo responderá positivamente y producirá un suministro de leche adecuado.

Preguntas Frecuentes:

¿Amamantar frecuentement​​​​e al niño reduce la producción de leche?

La cantidad de leche que una madre produce llega a su punto óptimo cuando se le permite al niño sano amamantar tantas veces como lo necesite. El reflejo de eyección de la leche opera más fuertemente cuando se alimenta al niño tantas veces lo requiera sin imponer horarios.

¿Las madres lactantes deben espaciar las tomas para que puedan llenársele los​​ pechos?

El cuerpo de una madre lactante siempre está produciendo leche y sus senos funcionan en parte como "depósitos de reserva". Cuanto más vacío esté el pecho, más rápido trabajará el cuerpo para reabastecerlo. Cuanto más lleno esté el pecho, más lenta será la producción de leche. Si una madre espera sistemáticamente a que se le ​​llenen; los pechos antes de amamantar, su cuerpo puede recibir el mensaje de que está produciendo demasiada leche y, por tanto, reducir la producción.

¿Con que frecuencia se debe amamantar al bebé?​​

La frecuencia de las tomas del niño que es amamantado, varía de acuerdo a la producción de leche de la madre y su capacidad de almacenamiento. Es importante tener en cuenta que el consumo calórico del niño aumenta al final de la toma, así que imponer límites arbitrarios sobre la frecuencia o duración de las tomas puede desembocar en un consumo demasiado bajo de calorías por parte del bebé.

¿Con que leche el bebé queda más satisfecho, con la leche materna o con la ​leche de fórmula?

Los niños amamantados vacían el estómago más rápidamente que los niños alimentados con fórmula. Esto se debe a que la leche materna se digiere con mayor rapidez.

¿Se debe despertar al bebé cuando le toca ser alimentado?​​

Aunque es verdad que la mayoría de los niños indican cuando tienen hambre, es posible que los recién naci​dos no se despierten tan a menudo como lo necesitan, por lo que hay que despertarlos para que coman por lo menos ocho veces cada 24 horas.

¿Las madres lactantes deben ofrecer a su bebé ambos pechos en cada to​​​ma?

Es importante dejar que el niño termine de tomar del primer lado antes de ofrecer el segundo, aunque esto signifique que rechace el segundo lado durante esa toma. La leche que contiene más calorías se obtiene gradualmente conforme se va vaciando el pecho, si se les cambia de lado de forma prematura, los niños se llenarán de la leche primera, baja en calorías, en vez de obtener el equilibrio natural entre la leche primera y segunda. Como resultado, el niño no se satisfará, perderá peso, y probablemente tendrá cólicos. Durante las primeras semanas, muchas madres ofrecen ambos pechos en cada toma para ayudar a establecer el suministro de leche.

¿El peso del niño lo determina la cantidad de leche materna?​​​

​Los estudios demuestran que aún las mujeres desnutridas son capaces de producir leche de suficiente calidad y cantidad para suplir las necesidades de crecimiento del niño.​​