Diabetes

​​​​​​​​La insulina es una hormona segregada por el páncreas y su misión principal es la de facilitar el paso de la glucosa de la sangre a las células. Cuando el organismo produce poca o nada de insulina dará lugar a un aumento de los niveles de glucosa en la sangre provocando una enfermedad crónica conocía como la diabetes.

TI​​POS

Diabetes tipo 1:​​

Puede ocurrir a cualquier edad, pero se diagnostica con mayor frecuencia en niños, adolescentes o adultos jóvenes. 

En esta enfermedad, el cuerpo no produce o produce poca insulina. Esto se debe a que las células del páncreas que producen la insulina dejan de trabajar. Se necesitan inyecciones diarias de insulina. La causa exacta se desconoce.

Diabetes tipo 2:​​

Es mucho más común. Generalmente se presenta en la edad adulta; sin embargo, ahora se está diagnosticando en adolescentes y adultos jóvenes debido a las altas tasas de obesidad. Algunas personas con este tipo de diabetes no saben que padecen esta enfermedad.​

Diabetes gestacional:​

La diabetes gestacional se caracteriza por hiperglucemia (aumento del azúcar en la sangre) que aparece durante el embarazo y alcanza valores que, pese a ser superiores a los normales, son inferiores a los establecidos para diagnosticar una diabetes. Las mujeres con diabetes gestacional corren mayor riesgo de sufrir complicaciones durante el embarazo y el parto, y de padecer diabetes de tipo 2 en el futuro.​ 

Suele diagnosticarse mediante las pruebas prenatales, usualmente las pacientes no presentan ningún síntoma.

¡Conoce las cifr​​as!​​​​

La diabetes se manifiesta cuando los niveles de glucosa en la sangre (glicemia) están por encima de los límites normales (70-110 mg/dl).

Síntomas i​niciales​​​​​​​​​​​

Los síntomas clásicos de la diabetes son:

  • Sed excesiva
  • Aumento en la frecuencia de la orina
  • Pérdida de peso sin explicación
  • Aumento del apetito

Complicaciones​​ crónicas ​​​​

  • Los órganos afectados en mayor medida son el corazón, los riñones y los ojos.
  • Infecciones, problemas en la gestación y mal funcionamiento de la vejiga e intestino.
  • Pie diabético: pérdida de sensibilidad y deterioro del riego sanguíneo, provocando que cualquier herida pueda convertirse en una úlcera infectada e incluso que se llegue a gangrenar, conduciendo a la amputación.​

Prevención​​​​​​​

​Se ha demostrado que medidas simples relacionadas con el estilo de vida son eficaces para prevenir la diabetes de tipo 2 o retrasar su aparición. Para ayudar a prevenir la diabetes de tipo 2 y sus complicaciones se debe:

  • Alcanzar y mantener un peso corporal saludable.
  • Mantenerse activo físicamente: al menos 30 minutos de actividad regular de intensidad moderada la mayoría de los días de la semana.
  • Consumir una dieta saludable que contenga entre tres y cinco raciones diarias de frutas y hortalizas y una cantidad reducida de azúcar y grasas saturadas.
  • Evitar el consumo de tabaco, puesto que aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.